Tener dolor de pies no es lo normal

Seguro que conoces a alguien que sufre dolor de pies. Qué digo, seguro que a ti te duelen los pies de forma habitual. Tener dolores en los pies se ha convertido en algo con lo que convivimos, como si fuera lo más natural del mundo. Pero no tiene porqué ser así.

Si te duele un pie o los dos, prepárate porque te voy a explicar las causas principales de esos dolores, te voy a contar toda la información sobre los tratamientos y vas a aprender a ver los síntomas que anuncian los problemas.

dolor de pies por esguince de tobillo

Un esguince de tobillo es uno de los principales motivos del dolor de pies

Normalmente no nos paramos a pensar en la cantidad de veces que tenemos dolor en un dedo del pie, en una articulación de una falange o en las molestias de alguno de los talones, pero los pies son una de las cosas más importantes que tienes. Piénsalo bien: gracias a tus pies puedes ser totalmente independiente y moverte sin preocupaciones. Sin embargo nos hemos acostumbrado a que los pies tiene que doler, y una cosa es un dolor por cansancio y otra bien distinta es acostumbrarse a vivir con dolores crónicos en los pies.

Sé de lo que hablo. Soy una de esas personas que sufría decenas de dolores diferentes cada año. He corrido desde pequeño, estando gordo y estando flaco, y la poca educación que tenemos respecto al cuidado de nuestros pies me ha llevado, durante muchos años, por el camino de la amargura. He hecho tratamientos de todo tipo y al final, lo que ha aliviado mis pies, es entender el modo en que funcionan. Te cuento más sobre mi camino aquí, por si te interesa.

Así que, tras esta larga caminata que supone mi aventura con los dolores de pies, alguien me recomendó abrir una página web y contar mi experiencia. Al principio me pareció una chorrada. ¿A quién le va a importar lo que cuente? Ni soy médico ni soy… Nadie. Pero luego reflexioné: la verdad es que sigo a mucha gente que escribe sobre materias de las cuales no son expertos, y me ha servido de mucho para tener puntos de vista diferentes. De modo que aquí me tienes, dispuesto a contarte todo lo que he aprendido sobre el dolor de pies, cómo afrontarlo y qué remedios tienes a tu alcance.

El cuidado de los pies: mejores productos para un buen cuidado

 

Tengo 6 hijos (sí, son muchos…) y desde el más pequeño hasta el más grande, en el colegio nos han hecho siempre hincapié en lo importante que es llevar unos hábitos saludables de higiene, la importancia de lavarse los dientes cada día, las revisiones periódicas, lo importante que es una alimentación adecuada, el hacer ejercicio, leer, conseguir unos buenos hábitos sociales…

Todo eso es cierto y está muy bien pero… ¿Qué pasa con nuestros pies?

La vida que llevamos nos obliga a forzar nuestros pies como no forzamos otra parte de nuestro cuerpo y, sin embargo, no dedicamos ni un solo momento a cuidar de manera correcta su bienestar. Si crees que no es cierto, dime:

¿Qué sabes realmente del cuidado de tus pies?

¿Qué haces a diario para mejorar su salud?

¿Cuándo fue la última vez que leíste algo sobre el cuidado de los pies?

Si eres una persona normal y corriente la respuesta a las tres preguntas es parecida: no tenemos hábitos ni conocimientos para el cuidado de nuestros pies y el resultado salta a la vista.

 

La importancia de unos pies sanos

dolor en el empeine del pie

El dolor de pies en los tendones suele ser el más difícil de solucionar

Los pies son una maravilla. Eh, no te equivoques… No tengo ningún tipo de aversión o fetichismo por los pies. Los pies son una maravilla de la evolución, una obra de arte de la ingeniería que nos ha ofrecido la naturaleza. En palabras de Leonardo DaVinci:

El pie humano es una pieza maestra de ingeniería y una obra de arte

Y no le faltaba razón. La cantidad de huesos que tiene, su disposición, los tendones, las fascias, sus articulaciones y sus músculos hacen del pie una verdadera obra de ingeniería avanzada y, ¿sabes lo mejor? Al contrario que pasa con un coche, una moto o una avión (que también te llevan de un sitio a otro) no se deterioran si los cuidas bien, están hechos para llevarte a lo largo de muchísimos kilómetros.

Fíjate en la forma que tiene su estructura, en la composición de sus huesos. Es una estructura perfecta que soporta grandes pesos por arriba y se muestra flexible desde abajo. Por eso presenta el puente en el medio, donde va a parar el peso en cualquier movimiento. Seguro que te recuerda a los arcos de bóveda, aquellos que si están bien construidos se hacen más fuertes cuanto más peso soportan.

Fíjate también en su musculatura, en cómo están dispuestos sus tendones y en el efecto que tienen al andar, al correr y al saltar. Los tendones de tus pies son almacenes de energía vivos. Y no me refiero a la energía que puede almacenar tu cuerpo, como la grasa, sino a la energía cinética que es capas de almacenar tu tendón de Aquiles en cada zancada. Se comprime, almacena la energía y te la da en una explosión de fuerza como la que hacía volar a Jordan.

Si aprendes a cuidar tus pies y a mantener a punto su maquinaria te proporcionarán el mejor soporte del mundo, incansables y, sobretodo, libre de dolores.

 

Pero, ¿Qué causa el dolor en los pies?

dolor de pies por fascitis plantar

Los dolores en los pies causados por la fascitis plantar son realmente molestos

La verdad es que hay muchísimos factores que pueden hacer que te duela uno o los dos pies. Podríamos decir que los dolores de pies están divididos en dos grandes grupos:

  1. los que son causados por una enfermedad o patología
  2. los que son causados por malos hábitos de salud y cuidado

En mi opinión no habría que mezclar los dos grupos.

Verás.

Cuando tus problemas en los pies están determinados por una enfermedad el cuidado y los remedios que tengas que usar vendrán determinados por el tipo de enfermedad que tengas. Por ejemplo, si tienes diabetes tipo 2 es muy posible que se te inflamen los tobillos, e incluso los empeines, de vez en cuando. Este tipo de dolor en los pies viene dado por una retención de líquido excesiva que se acumula en los pies.

Sin embargo, si tu problema es una fascitis plantar derivada de una mala técnica de carrera la solución va a ser muy diferente. Y no creas que estos problemas son solo para deportistas. Pasar 8 horas en una línea de producción con una mala postura, un mal calzado o moviéndose de la forma incorrecta ocasiona también problemas que pueden llegar a cronificarse.

Por eso creo que lo ideal es separar el tipo de problema que tenemos en los pies en función de su origen.

 

Enfermedades que producen dolor en los pies

Hay muchas, pero muchas enfermedades que repercuten en los pies y cada una de ellas puede tener un remedio o solución diferente. No soy experto en la mayoría de ellas, pero tras tanto años leyendo sobre el tema estoy seguro que puedo facilitarte las cosas, al menos, de cara a entender cómo suceden esos dolores.

 

Las principales enfermedades que producen dolor de pies son:

  • Artritis: la artritis en una enfermedad que produce la inflamación crónica de las articulaciones. En una extremidad tan compleja como un pie, con tantos huesos, la artritis puede llegar a ser muy dolorosa.
  • Gota: es una de las formas de artritis que más duelen y sucede por acumulacion de ácido úrico en las articulaciones, que se cristalizan y endurecen produciendo mucho dolor.
  • Verrugas plantares: las verrugas plantares pueden ser una mera molestia o ser un verdadero suplicio. Al estar en el pie y caminar sobre ellas se aplanan y tienen a extenderse hacia adentro. En cuanto veas que tienes una acude rápidamente a tu podólogo.
  • Juanetes: dudaba en poner los juanetes aquí o en el segundo grupo, así que irán en los dos. En este grupo entran las deformaciones que producen los juanetes (Hallux Valgus). Los juanetes producidos por el uso de un calzado compresivo que deforma los dedos van en el otro grupo.
  • Dolores asociados al sobrepeso: estar gordo/a es una mierda (lo sé con conocimiento de causa) y uno de los problemas que tiene es que acaba repercutiendo en tus pies.Dolores por trastornos en la columna: la forma de tu columna afecta al modo en que colocas los pies en todo momento y repercute en los dolores que puedas tener.
  • Alteraciones de origen circulatorio: los pies están en lo más bajo del cuerpo y se ven afectados por una mala circulación de diferentes formas, algunas de ellas dolorosas.Malformaciones o defectos óseos: una malformación o un defecto en cualquiera de los huesos del pie puede dar lugar a dolores que pueden ser ocasionales o llegar a ser crónicos.

Problemas en los pies por malos hábitos

dolor de pies con tacones altos

Si llevas habitualmente zapatos de tacón alto no te quejes luego del dolor de pies

La verdad es que decirle a alguien que le duelen los pies por no tener unos buenos hábitos saludables en el cuidado de sus pies suena un poco fuerte. Pero, tal y como te he dicho antes, en realidad nadie nos enseña cómo cuidarlos.

Los pies son la base de nuestro movimiento y hemos relegado su puesto, en el rango de cuidados y necesidades, a dejarlos en las últimas posiciones.

Puede que creas que soy un poco alarmista pero, si te interesa lo que te cuento y sigues leyendo, verás que desde hace unos años hacemos todo lo que podemos en contra de la salud de nuestros pies.

Por ahora, te explico (a groso modo) los principales culpables del dolor de pies por falta de cuidado o malos hábitos:

  • Uso del calzado inadecuado: esos zapatos que tanto te gustan, sí, los que te pones para triunfar que tan cómodos te parecen… Son una mierda. Pero ya lo hablaremos.
  • Callos y callosidades: los callos son crecimientos anómalos de la piel, que aumenta su grosor cuando se la somete a roces excesivos, y pueden llegar a doler. Con un calzado adecuado los callos no deberían aparecer.
  • Uso de tacones: los tacones son uno de los peores inventos que podíamos haber tenido. Es verdad que te hacen más alto y dan una forma al culo y a las piernas que puede quitar el hipo, pero son muy malos para los pies y acaban produciendo, entre otras cosas, dolor en los pies.
  • Problemas en las almohadillas del pie o metatarsalgia: la metatarsalgia es un problema de las fascia del pie y puede llegar a ser realmente dolorosa.
  • Andar de forma errónea: igual que las posturas forzadas, una forma incorrecta de andar lleva a dolores en diversas zonas del pie. Incluso pueden derivar en problemas de espalda.
  • Mala técnica de carrera: para los corredores es especialmente importante una buena forma de correr, es la base para evitar lesiones.
  • Malos hábitos posturales: sentarte mal, andar o correr mal o tener que pasar muchas horas en posturas forzadas hacen que los pies sufran en silencio (sí sí, como las hemorroides) y luego se quejan con dolores diversos.
  • Uñeros: no cortarse bien las uñas puede llevar a un molesto uñero que, en ocasiones, necesitan cirugía ambulatoria.
  • Dolor en los dedos del pie: los dedos del pie hacen mucho más esfuerzo del que pensamos y, en cuanto tenemos algún dolor en ellos, nos damos cuenta.
  • Tendinitis: puede deberse a diversos motivos, pero la mayoría de veces es por “mal uso” de los pies.
  • Problemas en los extensores: los tendones extensores del pie son otra de las partes que producen dolores muy molestos por malas posturas y malas técnicas de andar o correr.
  • Dolores en el tendón de Aquiles: es uno de los tendones cruciales del pie (realmente importante) y habitualmente lo maltratamos y lo desaprovechamos.
  • Dolores en el empeine: suelen ser bastante molestos, sobretodo teniendo en cuenta que el calzado normal comprime el empeine.
  • Dolor en el arco del pie: el arco del pie es una de las zonas que más peso soporta y más trabajo hace, por eso es una zona en la que pueden aparecer muchos dolores.
  • Problemas con el talón: los dolores en el talón son también uno de los más molestos y en la mayoría de ocasiones son evitables.

 

Combatir a unos pies que duelen

Sí, vale, combatir suena un poco atrevido, pero es más o menos lo que hacemos cuando tenemos dolor en uno o los dos pies: queremos que el dolor desaparezca y optamos por la vía más rápida: los analgésicos y antiinflamatorios. Son un parche, pero no la solución.

Déjame que te ponga un ejemplo.

Imagina, aunque es algo muy exagerado, que duermes en una litera con las camas muy juntas y cada mañana, al despertar, te levantas a lo burro y te golpeas la cabeza. Seguidamente te pones una pomada para el golpe y te tomas una aspirina.

Ves por dónde voy, ¿no?

Lo lógico es que te des un golpe, por despiste, alguna que otra vez pero te levantes con cuidado cada día y evites golpearte.

Con los pies nos pasa más o menos lo mismo: seguimos repitiendo las mismas rutinas que nos llevan a dolores que se repiten y, en muchas personas, se vuelven crónicos. El único remedio que le ponemos es esa pomada y ese analgésico para tapar el dolor.

 

dolor de pies en el metatarso

El dolor en los metatarsos es uno de los dolores de pies más comunes

¿Qué causa dolor en la parte superior del pie?

Puede haber muchas razones por las que podrías estar experimentando dolor en la parte superior del pie, y un zapato ajustado no necesariamente sería el único, aunque la presión en el dorso de uno o ambos pies puede causar dolor, especialmente mientras camina o corre.

Cuando consideras la anatomía de tu pie, no es de extrañar que ocasionalmente experimentes dolores en la parte superior del pie. Tu pie tiene un montón de músculos, tendones, huesos y articulaciones, muchos de los cuales se encuentran bastante cerca de la superficie. Dado el hecho de que constantemente pones peso y presión en cada pie, es comprensible que un desorden doloroso se haga sentir de vez en cuando; y cuando te duelen los pies, te duelen de verdad.

Anatomía del pie – Huesos

Si miras detenidamente los huesos del pie, lo primero que puedes notar es que la mayoría de esos huesos están más cerca del dorso del pie que de la parte inferior.

El único hueso que es estrictamente un hueso del pie inferior es el calcáneo o hueso del talón. Las falanges, que son los huesos entre las articulaciones de los dedos, están cerca de la parte superior e inferior del pie, pero en realidad están un poco más cerca de la parte superior, en gran medida porque la parte inferior está fuertemente acolchada, mientras que la parte superior no lo está, aunque gracias a la porquería de calzado súper protegido y lleno de cámaras de aire, gel y no sé qué chorradas más, la mayoría de adultos occidentales no tienen ni la mitad de grasa de soporte que deberían (como los pies de los niños pequeños, rechonchos y blanditos).

Los cinco huesos metatarsianos, que conectan los dedos de los pies con los tres huesos cuneiformes y el hueso cuboide, se encuentran muy cerca de la superficie dorsal del pie.

Una lesión a cualquiera de ellos se puede sentir fácilmente en la parte superior del pie (pedestal dorsal), especialmente si se está aplicando presión. Una de las lesiones más comunes que sufre un hueso metatarsiano es una fractura por tensión, que puede ser bastante dolorosa.

Lo mismo ocurre con los huesos cuneiformes y cuboides, que sirven para conectar el pie a la articulación del tobillo.

El hueso del astrágalo se considera parte de la articulación del tobillo, ya que soporta los dos huesos inferiores de la pierna, pero si se lesiona, se puede anticipar el dolor ya que el astrágalo se localiza en el dorso pediátrico del tobillo.

El hueso navicular es un hueso del pie, pero también es una parte de la articulación del tobillo. El hueso navicular también se encuentra en el dorso del pie y, como un hueso metatarsiano, es un hueso en el que a veces puede producirse una dolorosa fractura por tensión. Una fractura por tensión del hueso navicular es más probable que ocurra entre los atletas y otros individuos altamente activos.

En total, hay 26 huesos en el pie más el astrágalo, lo que, si se lesiona, podría causar dolor en el dorso del pie.

 

Anatomía del pie – Músculos, tendones y ligamentos

Hay casi tantos músculos en cada pie como huesos, veinte para ser exactos. Estos incluyen la tibial anterior que permite al pie moverse hacia adelante, la tibial posterior que sostiene el arco y la tibial peronea que controla el movimiento en la parte externa del tobillo. Los músculos extensores ayudan al tobillo a elevar los dedos de los pies cuando se da un paso adelante, mientras que los músculos flexores sirven para estabilizar los dedos de los pies cuando están en el suelo.

Además de estos músculos principales del pie, hay una serie de músculos más pequeños que le ayudan a levantar y rizar los dedos de los pies. Son los extensores, muchos de los cuales corren desde los dedos de los pies hasta arriba de los tobillos, los que son más propensos a causar molestias en la superficie dorsal si se lesionan en lugar de en la parte inferior o en los lados.

Lo mismo puede decirse de los tendones, que conectan el músculo con el hueso. Son los tendones extensores los que son capaces de causar dolor en cualquier parte, desde la parte inferior de la pierna hasta las puntas de los dedos del pie. Los ligamentos ayudan a mantener los huesos y los músculos en su lugar.

Un ligamento del pie lesionado probablemente causará incomodidad en la parte inferior del pie afectado, aunque un ligamento dañado del tobillo podría causar dolor en la parte superior o lateral del pie afectado, así como en el tobillo mismo.

 

Causas del dolor en la parte superior del pie

Los siguientes son las siete causas más comunes de dolor de pies (más las varias) y que, probablemente, se experimenten en el dorso del mismo. Una de las causas más comunes de todas, la lesión grave por traumatismo, no está incluida entre las siete debido a sus muchas causas y síntomas, por lo que ha sido asignada a la categoría de “varias”.

  1. Artritis degenerativa – La artritis degenerativa a menudo causa que el arco del pie se colapse gradualmente. Mientras que generalmente se piensa que los arcos colapsados o los “pies planos” generalmente causan dolor en la parte inferior de los pies, cuando la artritis es la causa, el dolor tiende a sentirse con mayor frecuencia en la parte superior de los pies.
    La artritis degenerativa también puede hacer que la parte superior de cada pie sea dolorosa cuando está presente en la articulación del dedo gordo del pie.
    El dolor puede ser especialmente severo cuando se pone presión en el dedo del pie mientras se pone un zapato. Si usted tiene artritis degenerativa en la articulación del dedo gordo del pie, generalmente responde mucho mejor al tratamiento que la artritis que podría estar afectando el arco del pie.
    La artritis, en algunos casos, causará que se desarrollen espolones óseos dolorosos.
  2. Coalición Tarsiana – La coalición Tarsiana es una condición experimentada principalmente por niños y adultos más jóvenes. La afección es aquella en la que dos o más de los huesos de los pies se han fusionado, uno de los cuales es típicamente un hueso metatarsiano.
    Esta fusión influirá en la capacidad de los pies para flexionarse adecuadamente, y el dolor que puede causar se siente con mayor frecuencia en la parte exterior de los pies.
    La coalición tarsiana a veces es hereditaria. Por lo general, se trata con facilidad si se detecta a tiempo. En algunos casos, puede ser necesaria una cirugía.
  3. Ligamentos Pellizcados – Se notó anteriormente que los ligamentos normalmente no son una fuente de molestias en la parte superior del pie.
    Hay por lo menos una excepción, y eso tiene que ver con tres ligamentos pequeños que están localizados en la parte exterior de los pies justo debajo de la articulación del tobillo.
    Estos tres ligamentos corren a través de un túnel llamado Sinus Tarsi. Este túnel está situado entre dos huesos. Los pies planos a veces pueden hacer que estos huesos se muevan unos hacia otros y pellizquen el seno tarsi, pellizcando e irritando los tres ligamentos pequeños que se encuentran dentro de él, lo cual puede hacer que se inflamen y se vuelvan dolorosos.
    Es probable que el dolor se experimente en el dorso pediátrico cerca del tobillo.
  4. Quistes de ganglios (Ganglion Cyst) – Quistes de ganglio se encuentran más comúnmente en el área de la muñeca, pero en ocasiones ocurren también en uno de los pies; la mayoría de las veces en la parte superior de un pie.
    Un quiste de ganglio es una masa blanda y llena de líquido que se conoce como un nudo. Estos quistes son benignos y generalmente inofensivos. Principalmente causan problemas debido a su ubicación geográfica.
    Un quiste de ganglio en la parte superior del pie puede hacer que los zapatos sean incómodos, especialmente si el quiste comprimido está ejerciendo presión contra una articulación, un nervio o un tendón.
    Un quiste de ganglio a menudo se conoce como un nudo, ya que tiende a consistir en una masa de tejidos claramente definidos justo debajo de la piel. Sin embargo, la mayoría de las personas lo llamarán bulto.
    Nadie sabe la causa de estos quistes, ya que tienden a ir y venir por su cuenta. Se tratan con mayor frecuencia mediante técnicas de aspiración.
  5. Tendonitis – La tendinitis es una causa bastante común de dolor en la parte dorsal del pie, pero es más frecuente entre los atletas debido al desgaste que a menudo se coloca en los tendones.
    Una de las causas más frecuentes de la tendinitis en los pies es cuando los músculos de la pantorrilla se han vuelto demasiado tensos por cualquier razón.
    Atar los zapatos demasiado apretados, especialmente los zapatos para correr, es otra causa de este tipo de dolor. Los tendones implicados son casi siempre los extensores, los tendones largos que corren justo debajo de la superficie superior de cada pie.
    El dolor que causa la tendinitis generalmente se siente más cerca de los dedos de los pies y por encima de la bola de cada pie, pero si se deja desatendido, ese dolor a menudo emigraría hacia la parte superior del medio del pie.
  6. Hallux Limitus – Hallux limitus es una afección en la cual el movimiento normal de la primera articulación metatarsofalángica, o articulación del dedo gordo del pie, se ha limitado por alguna razón. El dedo gordo del pie ya no puede moverse libremente hacia arriba y hacia abajo.
    Tal condición no es en sí misma necesariamente dolorosa aunque podría ser ligeramente irritante. Sin embargo, lo que sucede es que los tejidos de apoyo, como los tendones, músculos y ligamentos cercanos, acuden al rescate e intentan tomar el descanso.
    Esto puede resultar en un exceso de trabajo o estrés, particularmente en el caso de los tendones. El resultado puede ser irritación, inflamación y dolor en la parte superior del pie. Un caso extremo de hallux limitus (limitus significa limitado) es el hallux rigidus, en el que la articulación del dedo gordo del pie se ha vuelto rígida, y muy posiblemente fusionada. Hallux rigidus puede ser extremadamente doloroso y a menudo requiere cirugía correctiva.
  7. Metatarsalgia, problemas con un hueso metatarsiano – La metatarsalgia es en realidad una colección de síntomas cuya causa se puede explicar mejor como algo que no permite que ningún pie funcione correctamente. En otras palabras, no hay una sola causa.
    Sin embargo, son las articulaciones metatarsales las que se ven afectadas, y son las articulaciones metatarsales asociadas con los tres dedos del pie de cada pie donde el dolor se siente con mayor frecuencia.
    El dolor tiende a ser localizado, aunque algunas veces se experimenta como dolor punzante en los dedos medios de los pies o entumecimiento en esos dedos.
    El dolor también puede ser una sensación más dolorosa. El dolor metatarsiano puede ser un evento agudo y de una sola vez, puede ser recurrente o, en algunos casos, crónico.
    En la mayoría de los casos, el dolor asociado con la metatarsalgia se localiza en la bola de cada pie, o en la parte inferior de cada pie. Esta condición se menciona aquí porque hay casos en los que el dolor que puede causar se sentirá en el dorso pediátrico.
  8. Causas Misceláneas – Una causa obvia, pero no mencionada hasta este punto es el traumatismo, incluyendo fracturas, torceduras y esguinces.
    Cuando alguien pisa y golpea la parte superior del pie, le dolerá. Otras causas incluyen calzado inadecuado, uñas encarnadas de los pies y dedos en martillo.
    El embarazo a veces puede ser una causa, tanto por el peso extra que se coloca en cada pie como por los desequilibrios hormonales. Algunos medicamentos pueden contribuir al dolor en la parte superior del pie, al igual que el envejecimiento.

 

Tratamientos para el dolor en la parte superior del pie

La elección del tratamiento para estos tipos de dolor depende naturalmente no sólo de los síntomas, sino también de la causa si se conoce, y de la gravedad. Excepto en los casos de lesión y daño a los tejidos, el tratamiento tiende a consistir principalmente en una combinación de medicamentos antiinflamatorios y inyecciones de cortisona, el uso de ortóticos funcionales o cirugía.

En algunos casos, todo lo que se requiere es acostumbrarse a estirar los músculos de la pantorrilla para darles algo de flexibilidad adicional.

El diagnóstico a menudo requiere una resonancia magnética o una gammagrafía ósea, ya que las radiografías no siempre son informativas, excepto en los casos de fracturas más grandes, espolones óseos o la desfiguración de una articulación.

 

Remedios para el dolor en los pies

Debo confesar que antes de aventurarme a escribir todo esto que te cuento, he mirado lo que hay en internet sobre tener dolor en pies. La verdad es que lo que he visto no son más que páginas muy generalistas y superficiales, que cuentan poco o nada y se copian unas a otras.

En la mayoría de ellas van directamente a dar soluciones “naturales” que están muy de moda hoy día (parece que tenemos pánico a todo lo que suena químico, pero si vieras la composición química de cualquier fruta silvestre…).

Déjame que te diga una cosa.

Ningún remedio, natural o farmacéutico, va a hacer que cambies tus hábitos.

Si el daño o las molestias en tus pies se deben a alguno de los factores del segundo grupo que te he comentado antes, no vas a solucionar nada ni con hierbas ni con analgésicos.

Pero, aún así, vamos a hacer un pequeño repaso a los remedios para los dolores en los pies.

 

Remedios naturales

Los remedios naturales suelen estar basados en plantas con principios activos, como la Manzanilla, la Salvia, el Romero, el Tomillo, el limón… Y un sinfín de plantas, hierbas y flores que tienen algún compuesto con algún efecto en la musculatura o el dolor.

Por ejemplo, la Manzanilla tiene propiedades antiinflamatorias y en muchos sitios recomiendan un té de manzanillas y un masaje con el mismo té en la zona adolorida (no solo para el dolor de pies…).

El Limón, la Salvia, el Romero o el Tomillo también son muy recomendados para dar masajes “anti-dolor” en una zona con molestias. Son plantas fáciles de conseguir y bastante usadas por la gente que tiende a lo natural (yo mismo tengo Salvia y Romero en casa, me encanta como huelen y los uso como especias en la barbacoa).

Pero lo remedios naturales tienen, en mi opinión, varios problemas.

Verás.

Las plantas tienen principios activos, es cierto. Son la base de muchos medicamentos y los principios activos de (por ejemplo) una aspirina están también en el Sauce, de donde viene el ácido acetil salicílico. Pero para conseguir la cantidad de principio activo que tiene una aspirina tendrías que tomar una exagerada cantidad de té de sauce, sin contar con que además de ese principio activo estarías llenándote de otras sustancias (muchas de ellas con efectos negativos o que anulan el principio activo).

En el uso en baños para pies o masajes ocurre lo mismo. La cantidad de principio activo que penetra en la zona de los pies que te duele va a ser mínima. Seguro que el masaje relaja y deja la zona más tranquila, pero no va a ser porque la cantidad de analgésico o calmante de la hierba que uses haga efecto.

Otro de los problemas que tienen los remedios naturales es el descontrol. Es decir, en una misma planta puede hacer ramilletes con más cantidad de principio activo que en otras. Por lo que es muy difícil controlar el efecto real que pueda haber, sobre todo si comparamos entre varias cocciones.

Además los masajes con plantas y hierbas (o sus extractos hechos a mano) pueden ocasionar problemas mayores por infección cuando se realizan en zonas irritadas o ulcerosas. Hay que ir con ojo.

Ah, y no te dejes engañar con los extractos de tienda. No dejan de ser lo mismo que puedas hacer tú en casa.

Si te apetece darte un baño de pies con hierbas y sal, lo veo perfecto. Yo lo hago muchas veces y me sienta de maravilla. Pero tiene más que ver con el protocolo, el rato de relax y el efecto placebo que con un efecto real en los tejidos o zonas dañadas.

 

Remedios médicos para el dolor de pies

Los medicamentos están formulados a base de principios activos concentrados, en dosis precisas, que han superado estudios y funcionan. Sí, hay medicamentos malos y que han fracasado e incluso matado a gente. pero, eh! hablamos de analgésicos, no de curar la Malaria.

Si tienes molestias en el tendón de aquiles va a ser más efectivo un analgésico y un antiinflamatorio genérico que cualquier té o baño de hierbas que puedas hacer. El Paracetamol, el Ibuprofeno o el Diclofenaco son tus mejores amigos a la hora de afrontar una lesión dolorosa en los pies.

Son medicamentos relativamente suaves que no van a causarte ninguna otra molestia y que podrás tomar durante unos días, hasta que el dolor disminuya o desaparezca.

Ojo, no estoy recomendando ningún medicamento como solución, sino como remedio de choque. Si, por ejemplo, sufres una tendinitis muy dolorosa, no tiene sentido que te pases dos semanas sufriendo hasta que la inflamación y el dolor bajen.

Primero nos ocupamos del dolor para luego tener la pista despejada y afrontar el problema que lo ocasionó.

Sin embargo, si te gustan las friegas, los baños de pies y demás, no pienses en abandonarlos. Son realmente gratificantes y reconfortantes y tampoco hay que desdeñar el efecto positivo que tiene un tratamiento que, aunque a priori, tiene poca efectividad en el dolor, hace que los circuitos de recompensa y satisfacción del cerebro gratifiquen la zona con algo de bienestar general.

 

Cómo tratar el dolor de pies en los niños

Muchos niños pueden experimentar dolor de pies a medida que continúan creciendo, por una gran variedad de razones. Si su hijo se queja de dolor en los pies, es posible que esté experimentando dolores en el hueso del talón, puede haber problemas médicos con los pies, como pies planos, o que esté usando zapatos inapropiados.

El dolor en el tobillo y el pie también es común en los niños de entre siete y ocho años de edad, debido a la gran cantidad de actividad y a que corren alrededor de ellos todos los días.

Antes de poder tratar el dolor de pie de un niño, es importante identificar la causa raíz del dolor y obtener un diagnóstico de un profesional médico.

 

Pasos para identificar y afrontar el dolor de pies en niños

Paso 1: identificar la causa del problema de dolor de pies en niños

Pregúntele a su hijo dónde experimenta dolor en los pies.

Haga que su hijo señale el área o las áreas de los pies donde sienta un dolor agudo o palpitante. También puede tener dolor en otras áreas de las piernas, como las rodillas, los tobillos o los músculos de la pantorrilla.

Pídale que señale las áreas específicas del dolor. Esto le ayudará a determinar dónde se origina el dolor en sus pies y piernas, y a determinar las posibles causas de su dolor.

Si nota que el dolor está en su talón, puede tener la enfermedad de Sever. La enfermedad de Sever, también conocida como “talón doloroso” o talón pediátrico, es causada por alteraciones en la placa de crecimiento del pie de su hijo y es común en los niños que son activos en deportes, especialmente durante la pubertad temprana.

Si se queja de dolor en todo el pie, así como en los tobillos y los músculos de la pantorrilla, puede padecer de pie plano.

 

Paso 2: Determine si su hijo se lesionó el pie

Caer sobre el pie, torcerlo, lesionarlo mientras patea o dejar caer algo sobre él puede causar esguinces, torceduras, contusiones o fracturas que ocasionan dolor.

Consulte con el médico o acuda a la sala de emergencias si su hijo presenta dolor después de una lesión o dolor repentino en el pie.

El cojear no indica necesariamente una lesión en el pie. Un niño pequeño puede cojear debido al dolor causado por una lesión en cualquier parte de la cadera, pierna o pie.

 

Paso 3: Observe si su hijo se queja de picazón o ardor en la piel de los pies

Su hijo también puede quejarse de picazón severa entre los dedos de los pies. La piel de sus pies puede parecer escamosa, escamosa o seca y su hijo también puede sentir como si sus pies estuvieran ardiendo o irritados.

Estos son síntomas del pie de atleta. Este problema de la piel es causado por un hongo que puede haber terminado en los pies de su hijo debido a la exposición a los hongos en una piscina, un gimnasio, un vestuario, o de calcetines o ropa contaminados.
El pie de atleta es una afección desagradable de la piel que sólo empeorará si no se trata adecuadamente. Usted debe llevar a su hijo al médico. Luego, ella recetará sobre el mostrador polvos, ungüentos y cremas medicadas.

 

Paso 4: Examine los zapatos de su hijo al aire libre

Algunos niños sufren de dolor en el pie debido a zapatos inadecuados para correr o zapatos que están demasiado apretados en los pies. Revise dentro de los zapatos de su niño para ver si hay parches o manchas puntiagudas que puedan estar frotando contra los pies de su niño.

A menudo, los zapatos que no se ajustan bien contribuyen a los dolores superficiales como las ampollas y la piel cruda en los pies de su hijo. Sin embargo, si su hijo/a siente dolor en los músculos y articulaciones de sus pies, es probable que haya un problema más profundo con sus pies.

 

Paso 5: Observe los pies de su hijo para ver si tiene juanetes o uñas encarnadas en los pies

Los juanetes típicamente ocurren debido al aumento en el movimiento de la región del arco del pie de su hijo y aparecerán como una protuberancia que se extiende de un lado de la bola del pie de su hijo. Es posible que su hijo haya heredado una predisposición genética a los juanetes o que haya tenido una deformidad del pie al nacer que no fue diagnosticada adecuadamente.

Si usted sospecha que su hijo tiene juanetes, llévelo a un podiatra para que lo trate.

Para verificar si su hijo puede estar sufriendo de una uña encarnada en el pie, examine sus dedos gordos de los pies para ver si hay enrojecimiento o crudeza alrededor de la piel de la uña del dedo gordo del pie, así como las áreas donde la uña se pellizca contra la piel.

Hay remedios caseros que usted puede tratar de aliviar el dolor causado por las uñas encarnadas de los pies. Sin embargo, el mejor curso de acción es llevar a su hijo al médico de familia para que pueda tratar la uña encarnada.

También se debe buscar verrugas plantares, que son comunes en los niños y pueden causar dolor al caminar sobre ellas. Un pediatra, podiatra o dermatólogo puede tratar las verrugas.

 

Paso 6: Verifique si su hijo camina con los dedos de los pies o cojeando

Pídale a su hijo que dé algunos pasos hacia adelante y míralo mientras camina. Si parece que está poniendo la mayor parte de su peso sobre los dedos de los pies o caminando con una ligera o pronunciada cojera, puede estar sufriendo de un problema común del pie para los niños: dolor pediátrico en el talón, también conocido como enfermedad de Sever.

El dolor pediátrico en el talón es causado por el crecimiento de los pies de su hijo, ya que los huesos en el pie de su hijo pueden estar creciendo más rápido que sus tendones y el hueso del talón (médicamente llamado calcáneo). Esta brecha entre la placa de crecimiento de su hijo puede llevar a un área débil en la parte posterior del talón de su hijo y a tirar del tendón en los pies. Esto entonces pone más presión sobre la placa de crecimiento en los pies de su hijo y puede ocasionar dolor en el talón.

Si sospecha que su hijo podría estar experimentando dolor en el talón pediátrico, es importante que lo lleve con su médico de familia, quien puede recomendarle un podiatra o médico ortopédico.

El médico puede examinar los pies de su hijo y presentar opciones de tratamiento. Es posible que lo deriven a un cirujano de pie y tobillo para problemas de dolor en el talón. La mejor manera de prevenir el desarrollo del dolor de talón pediátrico temprano es la mejor manera de prevenir el desarrollo del dolor de pie y los problemas del pie durante toda la vida.

 

Paso 7: Observe si los arcos de su hijo desaparecen cuando se para con los pies apoyados en el suelo

Este es un síntoma de pie plano, un problema del pie que, cuando es grave o causa de síntomas, requiere tratamiento profesional. El pie plano es una afección hereditaria que también puede llevar a otros síntomas como:

  • Sensibilidad, calambres y dolor en el pie, la pierna o la rodilla.
  • Incomodidad o cojera al caminar.
  • Un momento difícil para encontrar zapatos que se sientan cómodos.
  • Poca energía para participar en una actividad física que requiere correr, trotar o correr a toda velocidad.

 

Paso 8: imposibilidad de mantenerse en pie

Lleve a su hijo a la sala de emergencias si no puede ponerse peso en los pies, o si su hijo tiene dolor en el pie debido a una lesión o fiebre y cojera. Si se vuelve demasiado doloroso para su hijo poner cualquier peso en los pies, o si tiene un dolor ardiente en los pies, diríjase al hospital o clínica más cercana.

Puede estar sufriendo de un problema grave del pie que necesita tratamiento inmediato.

 

Paso 9: plantillas para los zapatos de su hijo

Si usted piensa que los zapatos de su hijo son lo que le está causando el dolor en el pie, considere comprar plantillas acolchadas para que los zapatos de su hijo sean más cómodos.

Las plantillas le ayudarán a levantar los talones de su hijo y pueden aliviar el dolor básico del pie, como el dolor o la rigidez.

Si su hijo se queja de dolor en el pie cuando usa el mismo par de zapatos, deseche el par de zapatos y sustitúyalos por zapatos que le queden mejor.

Asegúrese de que su hijo use los zapatos adecuados para correr cuando practique deportes o esté al aire libre para que sus pies estén bien sostenidos durante cualquier actividad extenuante.

 

Paso 11: busque atención profesional si el dolor de su hijo no desaparece después de varios días

Si usted trata de realizar tratamientos caseros y el dolor en el pie de su hijo persiste, haga una cita con su médico de familia. Un pediatra u ortopedista a menudo puede tratar el dolor de pie.

En algunos casos, es posible que lo deriven a un cirujano de pie y tobillo o a un podiatra.
Un podiatra le ayudará a identificar la causa del dolor en el pie de su hijo y está especialmente entrenado para tratar las placas de crecimiento, los huesos y los problemas blandos en los pies de un niño en desarrollo.

 

Paso 12: consiga ungüento medicado para el pie de atleta

Si su médico diagnostica a su hijo con pie de atleta, puede recetarle una crema o polvo antihongos. Su hijo necesitará tratar sus pies con el producto antimicótico durante unas cuatro semanas, y continuará tratándose los pies con el producto una semana después de que la condición de la piel parece desaparecer para que el hongo sea completamente eliminado.

También debe cambiar los calcetines de su hijo a calcetines absorbentes que absorban la humedad de sus pies. Esto evitará el crecimiento de nuevos hongos que pueden causar pie de atleta.

Debe evitar usar zapatos hechos de material no transpirable como el vinilo, ya que esto puede llevar a un exceso de humedad en los pies y el crecimiento potencial de hongos.

 

Paso 13: permita que el podiatra examine los pies de su hijo

El podiatra puede pedirle a su hijo que se siente, se ponga de pie, levante los dedos de los pies mientras está de pie y que se ponga de pie de puntillas.

También puede revisar la cuerda del talón (el tendón de Aquiles) de su hijo para ver si está apretado y también mirar si la parte inferior del pie de su hijo tiene callosidades, verrugas, uñas encarnadas de los pies o desgaste y desgarro.

El podiatra también puede preguntarle si alguien en su familia tiene pie plano y si hay antecedentes de enfermedades neurológicas o musculares en su familia.

El podiatra puede tomar radiografías de los pies de su hijo para examinar más de cerca la estructura ósea.

 

Paso 14: Hable abiertamente opciones de tratamiento de su hijo

Una vez que el podiatra haya evaluado los pies de su hijo, él diagnosticará la causa del dolor de su hijo. Si su hijo es de pie plano, pero no es demasiado severo, o si padece enfermedad de Sever, o talón pediátrico, el podólogo puede recomendar opciones no quirúrgicas tales como:

  • Descansar y evitar actividades que causan dolor hasta que los síntomas desaparezcan.
  • Analgésicos de venta libre y antiinflamatorios.
  • Ejercicios de estiramiento para extender las cuerdas del talón en ambos pies.[18]
  • Apoyos de arco acolchados de venta libre para los zapatos de su hijo.
  • Ortopedia hecha a la medida para que los zapatos de su hijo equilibren sus pies y apoyen cualquier área sensible en sus pies.
  • Terapia física para fortalecer cualquier área débil en los pies de su hijo.

 

Considere la posibilidad de someterse a una cirugía si su hijo tiene pie plano severo. En algunos casos, el pie plano de un niño no se puede corregir con opciones no quirúrgicas y puede requerir cirugía de pie.

Su podiatra lo referirá a un cirujano de pie que luego podrá guiarlo a través del procedimiento quirúrgico.

La mayoría de los cirujanos de pie recomiendan que el niño tenga por lo menos ocho años de edad para someterse a la cirugía. La cirugía de pie para pies planos requerirá que el cirujano alargue el tendón de Aquiles de su hijo.

El cirujano también alargará el hueso del talón de su hijo usando un injerto óseo que se inserta en el lado exterior y el borde del medio del pie en un procedimiento llamado osteotomía de alargamiento calcáneo.

 

¡Manos a la obra!

De aquí en adelante solo me queda desear que te guste lo que lees y ser de utilidad para ti. Si has llegado a esta web buscando solución a un pie doloroso, espero que mi experiencia te pueda ayudar, al menos, a ver un camino.

No olvide, eso sí, que más allá de cambios de hábitos y costumbres más saludables, un dolor de pies puede esconder algo más, así que si pese a tener nuevas rutinas y mejores hábitos tus dolores persisten acude a un médico lo antes posible. Puede que se deba a algo que requiera un profesional.

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Dolor de pies: todo lo que debes saber para mejorar la salud de tus pies
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